Parentela Difícil

Acepte la parentela difícil en la base de la generosidad y de la comprensión, en la certeza de que las leyes de Dios no nos enlazan, unos a otros, sin causa justa.

El pariente-problema es siempre una prueba con que se nos examina la evolución espiritual.

Muchas veces la criatura complicada que se nos agrega a la familia trae consigo las marcas de sufrimiento o deficiencias que le fueron impuestas por nosotros mismos en pasadas reencarnaciones.

No exija de los familiares diferentes de usted un comportamiento igual al suyo, por cuanto cada uno de nosotros se caracteriza por las ventajas o perjuicios que amontona en su propia alma.

No intente deshacerse de los parientes difíciles con aislamiento, sin necesidad en casas de reposo, a costa del dinero, porque la desvinculación real vendrá en los procesos de la naturaleza, cuando usted haya alcanzado el pago de las propias deudas ante la Vida Mayor.

En las pruebas y conflictos del hogar terrestre, casi siempre, estamos pagando por el sistema de "al por menor" ciertas deudas asumidas al por mayor.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 7.

Experiencia Doméstica

Orden, trabajo, caridad, benevolencia, comprensión comienzan dentro de la casa.

La parentela es un campo de aproximación, jamás de cautiverio.

Aprendamos a oír sin interrumpir a los que hablan en la mesa doméstica, a fin de que podamos escuchar con seguridad las lecciones de la vida.

El hogar es un punto de reposo y rehacimiento, nunca un muestrario de muebles y filigranas, aunque pueda y deba ser hermoseado con distinción y buen gusto, tanto cuanto sea posible.

Quien practique el desperdicio, no reclame si llega a la penuria.

Benditos cuantos se dedican a vivir sin incomodar a los que comparten la experiencia.

Evite los juegos de mal gusto que, casi siempre, conducen al desastre o a la muerte prematura.

El trabajo digno es la cobertura de su independencia.

Aconseje al niño y ayude al niño en la formación espiritual, que eso es obligación de quien orienta, pero respete a los adultos en sus preferencias, porque los adultos son responsables y deben ser libres en sus acciones, tanto como usted desea ser libre en sus ideas y empresas.

Si usted no sabe tolerar, entender, bendecir o ser útil a ocho o diez personas del nido doméstico, ¿de qué modo cumplirá sus ideales y compromisos de elevación en el ámbito de la Humanidad?.

Muchos crímenes y muchos suicidios son llevados a efecto con el pretexto de rendir homenaje al cariño y dedicación en el mundo familiar.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 6.

Entre Cónyuges

Prosiga amando y respetando a sus padres, después de la formación de la propia casa, comprendiendo, con todo, que eso trae nuevas responsabilidades para el ejercicio de las cuales es imperioso cultivar independencia, pero con el pretexto de libertad, no relegue a los padres al abandono.

No desprecie los ideales y preocupaciones del otro.

Seleccione las relaciones.

Respete las amistades del compañero o de la compañera.

Es preciso reconocer la diversidad de los gustos y vocaciones de aquel o de aquella que se toma para compartir la vida.

Antes de observar los posibles errores o defectos del otro, vale más procurarle las cualidades y dotes superiores para estimularlos al justo desarrollo.

Jamás desprecie la importancia de las relaciones sexuales con el respeto a la fidelidad en los compromisos asumidos.

No sacrifique la paz del hogar con discusiones y conflictos, con el pretexto de honrar esa o aquella causa de la Humanidad, porque la dignidad de cualquier causa de la Humanidad comienza en el ambiente doméstico.

No deje de estudiar y capacitarse constantemente, bajo la disculpa de haber dejado la condición de soltero o soltera.

Siempre es necesario comprender que la comunión afectiva en el hogar debe comenzar de nuevo, todos los días, a fin de consolidarse en un clima de armonía y seguridad.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 5.

En El Recinto Doméstico

La bondad en el ámbito doméstico es la caridad comenzando en casa.

Nunca hable gritando, abusando de la intimidad con los seres queridos.

Utilice los utensilios caseros sin ruido, evitando en el hogar desequilibrio y perturbación.

Aprenda a servirse, tanto como sea posible, de modo a no aumentar las preocupaciones de la familia.

Colabore en la solución del problema que aparezca, sin alterarse en la queja.

Solo o en grupo, tome su refección sin alarma.

Converse edificando la armonía.

Siempre es posible encontrar la puerta del entendimiento mutuo, cuando nos disponemos a ceder, de nosotros mismos, en pequeñuelas demostraciones de renuncia a puntos de vista.

¿Cuántas veces un problema aparentemente insoluble pide tan sólo una palabra de calma para ser resuelto?.

Absténgase de comentar asuntos escandalosos o inconvenientes.

En materia de dolencias, hable lo estrictamente necesario.

Procure algún detalle casero para alabar el trabajo y el cariño de aquellos que comparten la existencia con usted.

No se aproveche de la conversación para introducir apuntamientos de crítica o censura, sea a quien fuere.

Si usted tiene prisa por salir, atienda a su régimen de urgencia con serenidad y respeto, sin perturbar la tranquilidad de los otros.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 4.

En Los Dominios de La Voz

Observe cómo está su voz, porque la voz es uno de los instrumentos más importantes en la vida de cada uno.

La voz de cada persona está cargada por el magnetismo de sus sentimientos.

Hable en tonalidad no tan alta que asuste y ni tan bajo que cree dificultades a quien oiga.

Es siempre aconsejable repetir con paciencia lo que ya fue dicho al interlocutor, cuando sea necesario, sin alterar el tono de voz, entendiendo que no todas las personas tienen audición impecable.

A quien no disponga de facilidades para oír, nunca decirle frases como estas: "Usted está sordo?, "¿Usted quiere que yo grite?, "¿cuántas veces quiere usted que yo hable? O "Ya me cansé de repetir eso".

La voz descontrolada por la cólera, en el fondo, es una agresión y la agresión jamás convence.

Converse con serenidad y respeto, colocándose en el lugar de la persona que oye y educará sus manifestaciones verbales con más seguridad y provecho.

En cualquier telefonema, recuerde que en el otro lado del hilo está alguien que necesita de su calma a fin de mantener la tranquilidad.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 3.