Comercio e Intercambio

El comercio es también una escuela de fraternidad.

Realmente, nos hace falta la atención del vendedor, pero el vendedor espera de nosotros la misma actitud.

Delante de vendedores cansados o nerviosos, reflexionemos en las pruebas que, indudablemente, les constriñe en las responsabilidades de la familia o del hogar, sin negarles consideración y cariño.

La persona que se revela mal humorada, en sus contactos públicos, probablemente lleva un fardo pesado de inquietud y dolencia.

Abrir camino, a fuerza de empujones, no es sólo desaire sino también lamentable descortesía.

Dar paso a los otros, en primer lugar, sea en el ascensor o en el vehículo colectivo, es una manera de expresar entendimiento y bondad humana.

Aprender a pedir por favor a los que trabajan en departamentos, almacenes, tiendas o bares es una obligación. Evitar anecdotario chulo o despreciativo reconociendo que las palabras crean imágenes y las imágenes patrocinan acciones.

Escarnio o irritación complican situaciones sin resolver los problemas.

Cuando se sienta en el deber de reclamar, no haga de su verbo un instrumento de agresión.

El error o el engaño de los otros tal vez fuesen nuestros si estuviéramos en las circunstancias de ellos.

Afabilidad es caridad en el trato personal.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 11.

En La Vía Pública

La calle es un departamento importante de la escuela del mundo, donde cada criatura puede enseñar y aprender.

Encontrando amigos o simple conocidos, tome la iniciativa de saludar, usando cordialidad y cariño sin exceso.

Camine con su paso natural o dentro del movimiento que se haga preciso, como se deben igualmente vivir: sin atropellar a los otros.

Si usted está en un colectivo, acomódose de manera de no incomodar a los vecinos.

Si usted está en un coche, por más inquietud o más prisa que tenga, atienda a las leyes del tránsito y a los principios del respeto al prójimo, previniéndose contra males susceptibles de afligirle por largo tiempo.

Recibiendo los saludos de alguien, responde con espontaneidad y cortesía.

No detenga a compañeros en la vía públicas, absorbiéndoles tiempo y atención con asuntos que pueden quedarse para momentos más oportunos.

Ante el abordaje de ésta o de aquella persona, practique la bondad y la gentileza, aunque la prisa, con frecuencia, entre sus cogitaciones.

En medio de las mayores exigencias de servicio es posible hablar con serenidad y comprensión, aunque sea por un simple minuto.

Rogando un favor, haga eso de modo digno, evitando silbidos, juegos de mal gusto o frases insolentes, seguros de que los otros estiman ser tratados con el acatamiento que reclamamos para nosotros.

Usted no necesita dedicarse a la conversación inconveniente, pero si alguien desarrolla asunto indeseable es posible escuchar con tolerancia y bondad, sin herir al interlocutor.

Ninguna persona, en sana conciencia, tiene la obligación de compartir perturbaciones o conflictos de la calle.

Ante alguien que aparezca enferme o víctima de accidente, pongámonos, mentalmente, en el difícil lugar de ese alguien y providenciemos el posible socorro.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 10.

Presentaciones

Viéndose objeto de presentación, no debe enunciar sus títulos y lances autobiográficos; pero si usted presenta a alguien es justo que mencione su valor sin afectación.

Ante algún comentario desairado contra los ausentes, no olvide el impositivo del respeto y de la generosidad para con ellos.

Nunca es imposible algo de bueno en alguien o en alguna situación para el comentario constructivo.

Cualquier criatura que se encuentre necesitada de pedirle un favor es una prueba para su capacidad de entendimiento y para sus dotes de educación.

Un mendigo es un compañero en el camino a quien tal vez mañana tengamos que solicitarle apoyo fraterno.

El niño sin protección que encontramos en la calle no es motivo para revuelta o exasperación y sí una apelación para que trabajemos con más amor por la edificación de un mundo mejor.

No adelanta reprender al hermano embriagado, una vez que él, por sí mismo, ya se sabe enfermo y menos feliz.

Toda vez que usted destaque el mal, aunque inconscientemente, está procurando arrasar el bien.

No critique, auxilie.

Para cualquier especie de sufrimiento es posible dar migajas de alivio o de amparo, aun cuando semejante migaja no pase de sonrisa de simpatía y comprensión.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 9.

Ambiente Casero

La casa no es solo un refugio de madera o albañilería, es el hogar donde la unión y el compañerismo se desarrollan.

El paisaje social de la Tierra se transformaría inmediatamente, para mejor, si todos nosotros, en la condición de espíritus encarnados, nos tratásemos, dentro de casa, por lo menos con la cortesía que dispensamos a nuestros amigos.

Respete la higiene, pero no transforme la limpieza en asunto de obsesión.

Adorne su hogar con los recursos de la gentileza y del buen humor.

Colabore en el trabajo casero, tanto como sea posible.

Sin organización de horario y previsión de tareas es imposible conservar el orden y la tranquilidad dentro de casa.

Recuérdese que usted necesita tanto de sus parientes como sus parientes necesitan de usted.

Los pequeños sacrificios en familia forman base de la felicidad en el hogar.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 8.

Parentela Difícil

Acepte la parentela difícil en la base de la generosidad y de la comprensión, en la certeza de que las leyes de Dios no nos enlazan, unos a otros, sin causa justa.

El pariente-problema es siempre una prueba con que se nos examina la evolución espiritual.

Muchas veces la criatura complicada que se nos agrega a la familia trae consigo las marcas de sufrimiento o deficiencias que le fueron impuestas por nosotros mismos en pasadas reencarnaciones.

No exija de los familiares diferentes de usted un comportamiento igual al suyo, por cuanto cada uno de nosotros se caracteriza por las ventajas o perjuicios que amontona en su propia alma.

No intente deshacerse de los parientes difíciles con aislamiento, sin necesidad en casas de reposo, a costa del dinero, porque la desvinculación real vendrá en los procesos de la naturaleza, cuando usted haya alcanzado el pago de las propias deudas ante la Vida Mayor.

En las pruebas y conflictos del hogar terrestre, casi siempre, estamos pagando por el sistema de "al por menor" ciertas deudas asumidas al por mayor.

XAVIER, Francisco Cândido. Senal Verde. Pelo Espírito André Luiz. Federación Espírita Española. Capítulo 7.